viernes, 22 de julio de 2016

VERANO

(Imagen de la red)

No les olvido, al contrario los extraño, lo mismo que echo en falta adornar mi blog con esas historias más o menos buenas que me sirven de escape de la rutina y los comentarios y visitas que tan desinteresadamente me regaláis y que tan feliz me hacen pero, una  propone y los dioses disponen.

Así que hoy que han sido benevolentes aprovecho para deciros a todos que regresaré tan pronto pueda y  trataré de ponerme al día. Quiero desearos un hermoso verano y con todo mi cariño enviaros mis mejores deseos.

Reíd y yo reiré, disfrutad y disfrutaré, sed felices y de alguna manera yo también lo seré, por que aunque solo sintáis mi ausencia,  cada día intentaré leeros por el móvil para saber de vosotros.

Ojala el sol guíe vuestros días, la luna vuestras noches, las estrellas concedan todos y cada uno de vuestros sueños. Que la brisa os acaricie el rostro y os envuelvan los brazos del amor,  que el camino sea llano y el viento siempre os sople a favor.





©María Dolores Moreno Herrera.  

sábado, 18 de junio de 2016

PECADO ORIGINAL

Relato para la comunidad "Relatos Compulsivos"


PECADO ORIGINAL

Nadie me preguntó simplemente me colocaron ahí. En un lugar,  con un compañero sin interesarse en  si me gustaba o no y una orden simple, que no dejaba de ser una imposición.

Fue un día precioso y soleado cuando cambió el rumbo de la historia. Esa jornada tan igual a las demás, apareció ella, preciosa, brillante…,  me habló de otra vida, de lugares lejanos. Cierto, no me contó toda la verdad, aún así, era un cambio en mi monótona existencia. Decidí coger lo que me ofrecía.

Y ahí estaba mí impuesto  consorte, mirándome fijamente, tan solo debía decir no, mas agarró de mis manos aquello que me fue regalado y sucumbió. En ese mismo instante un haz de luz cegadora apareció ante nosotros, haciéndonos dar pasos atrás hasta que, sin remedio acabamos fuera de lo que fue nuestro hogar, con la vergüenza cubriendo nuestros cuerpos.

Sobre mí cayó el peso del pecado, había seducido al pobre iluso que, en su cobardía no fue capaz de corregir el error, dejando que toda la culpa recayera en mi persona.

Aunque pueda parecer extraño recibí gustosa el castigo, las alegrías y el dolor que cargo. Desde que salí de allí me siento libre, puedo respirar, después de todo, sabiendo que podría pasar elegí mi destino.

Mientras le observo arar la tierra con la frente perlada de sudor, acaricio mi vientre hinchado por mi segundo embarazo, es hermoso sentir como otra vida crece en tu interior. Cada día es distinto ahora, este sí es el paraíso, no como aquel lugar que llegaba a hastiar.

Tomo una manzana y le doy un mordisco, antojos de mi preñez. Por cierto creo que no me presenté: Mi nombre es Eva.

©María Dolores Moreno Herrera.