sábado, 13 de agosto de 2016

RETO TRES DÍAS, TRES CITAS.

He sido nominada a este reto por Sue- del blog http://loquesueescribe.blogspot.com.es  a la cual descubrí no hace mucho pero que merece mucho la pena leer, os recomiendo que  paséis por su blog os sorprenderá para bien. 

Bueno, el título explica perfectamente el funcionamiento del reto, aunque los días no han de ser consecutivos. 
Parece sencillo aunque tengo que reconocer que con la cantidad de libros que he leído no es fácil decantarse por uno solo, aunque esta vez si que tengo clara mi decisión. 

Os dejo mi poema favorito, pertenece al libro "Poemas de Amor" de Antonio Gala, en el apartado Sonetos de la Zubia el número 35.  Hay quien ve odio y venganza. Por mi parte, veo un amor tan profundo que sólo la dejadez ha gastado. 

Espero que les guste y lo disfruten tanto como lo hago yo cada vez que lo releo.


Por mi parte he de nominar a tres personas, no es obligatorio aceptar. Solo nominaré esta vez, pero si alguien se anima a hacerlo que no lo dude en decírmelo o en hacerlo. 
Mis nominados son: 

Artza Bastard del blog http://artzaursus.blogspot.com.es/

miércoles, 10 de agosto de 2016

RENACER



(Imagen de la red)

Morí. Cual hoja seca de otoño caída del árbol, arrastrada por el viento. Dejándome llevar por miserias propias y ajenas,  encerrada en una corriente que me vapuleaba de un lado a otro sin rumbo cierto, hasta quedar posada de cualquier manera, en cualquier parte, pisoteada por mí misma y enterrada en el lodo de dimes y diretes; o lo que todavía era peor, de autocompasión.

Ahí tirada, convertida en poco más que un despojo, escuché las burlas de mis triunfantes demonios. ¿Dónde estaba aquella persona fuerte que se echaba el mundo a la espalda pudiendo con todo aún sin poder con nada? ¿Dónde quedó la mujer que volaba sin alas, la que vivía a su manera, a la que enseñaron que la verdadera libertad está en ser uno mismo más allá de lo que opinen los demás? ¿Quizá se perdió para siempre?

Miré en derredor inútilmente, rebusqué entre las palmas sucias, vacías  y volví a posar la cabeza en el barro impotente. Lloré, mientras ellos continuaban su chirriante diatriba de preguntas sin respuestas.
Entre sollozos y desde lo más profundo de mi ser emanó una voz estridente maldiciendo mi cobardía, echándome en cara mi culpa, era merecedora del castigo que recibía pues bajé los brazos, me dejé esclavizar, simplemente me había rendido sin mover un dedo por evitarlo. 

Para mi vergüenza supe que tenía razón. No podía, ni debía culpar a nadie de mi derrota, me dejé quebrar como el cristal, pero; ¿qué podía hacer?

—Busca en tu interior, recuerda lo aprendido y encontrarás las respuestas.

“Educación, respeto, agradecimiento, generosidad, lucha, camina hacia delante, no mueres hasta que dejas de respirar aunque sientas que te abandone la vida…” se repetían constantemente.

Eso era, agonizaba pero no estaba muerta solo tenía que luchar, eso sabía hacerlo, sé hacerlo. Así que, era hora de romper la cadena que arrastraba y liberarme. Sacudirme la capa de cenizas que me envolvía, cual ave fénix renacer.


Hoy vuelvo guiando mis pasos hacia el este, dejando que el sol del  nuevo amanecer bañe mi cara y su fuego purificador sane mi alma cada día.

Aquí estoy, sin juicios ni perjuicios, sin típicos o tópicos. No permito que me impongan que vestir, que comer, como hablar. Yo decido que es o no correcto. Me es indiferente color, religión, nacionalidad…, después de todo la sangre es roja en todas partes.
Me da igual que me juzguen aquellos que nunca caminaron con mis zapatos, los que me señalan con el dedo sin darse cuenta que otros tres apuntan directamente a ellos.
No me importa que hablen a mis espaldas, estoy ocupada en ser la protagonista de mi vida.
Quién esté libre de pecado me lance la primera piedra.

Caeré en todas las tentaciones tantas veces como me apetezca; tropezaré con la misma piedra, no seré perfecta, me sentiré orgullosa de mis virtudes y sobre todo de mis defectos, eso me hace humana. Unas veces seré ángel, otras demonio. No me esconderé  bajo ninguna máscara de alma bondadosa armada con afilados puñales.

Nadie está obligado a seguirme en mi caminar mas, si decides acompañarme no pidas confianza y respeto, gánalos y tendrás mi lealtad eterna.

Perderé mi tiempo con aquel que lo merezca. Ofrezco la mano de manera franca, miraré a los ojos cuando te hable y no dudaré en pedir perdón si creo que he errado u ofendido. No obtendrás adulaciones gratuitas, si digo que te admiro así será.

Soy parca en sentimientos, cuando quiero lo hago con intensidad; pero no sé odiar, así que voy directamente a la indiferencia.


  Si me traicionas apenas verás mi espalda, desaparezco sin más explicaciones.  Si no sabes dominar dragones no despiertes a los míos, pues ni perdono ni olvido.  

Caeré, me levantaré, moriré y resurgiré hasta el último hálito. Sé que el sendero será sinuoso, con cuestas y altibajos, unas veces correré, otras iré de rodillas e incluso tendré que reptar entre espinos sorteando decepciones y obstáculos, aún no me detendré.

El día que Átropos corte la hebra y Azrael venga a buscar mí alma para entregarla al Príncipe de la Tinieblas, encontrará el cuerpo de alguien que ha vivido. Y entre las llamas del infierno seguiré sonriendo, luchando, amando, bailando, porque solo yo pondré los límites.


©María Dolores Moreno Herrera.