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(Imagen de la red) |
Lo encontré como se encuentran las cosas importantes, sin
buscarlo. O mejor dicho él me encontró a mí.
Apareció entre la bruma, casi dos metros de puro músculo,
largas piernas enfundadas en pantalones de cuero, cabello negro que caía sobre
sus hombros y que se ondulaba al viento formando una noche aterciopelada a su
alrededor, torso desnudo surcado por un mapa de cicatrices y los ojos del color
del hielo cuya frialdad quemaba como el mismo fuego.
Aquel extraño y aterrador ser permaneció quieto frente a mí
durante unos minutos que se hicieron eternos. Debía salir corriendo pero, algo me empujaba irremediablemente hacia
él.
Así que cuando estiró la mano, con el corazón
bombeando como si me fuera a estallar, no dudé me acerqué y la tomé. Al sentir
su contacto, una corriente de calor me recorrió por entero estremeciéndome de
la cabeza a los pies.
Alcé la vista para fijarla en aquellos iris helados y me perdí
en un mar tormentoso que escondía mil tesoros. Miré entonces sus labios
carnosos que comenzaban a curvarse, para descubrir cientos de risas ahogadas.
Levanté el brazo que tenía libre, con los dedos repasé cada una de aquellas
marcas blanquecinas que marcaban la dermis, las yemas de mis dedos percibieron el
dolor que lo embargaba; tanto injusto pesar me atravesó como la primera vez que
supe de él. Posé la palma abierta sobre el pecho, sintiendo como cada latido
quedaba grabado en ella, emanaba tanto amor, escondido bajo corazas de
escarcha, que quemaba la piel.
Apreté los parpados incrédula, conocía a aquel hombre desde
hacia tanto tiempo, que tenerle allí tan cerca era como un milagro.
—Bl… —. Quise decir su nombre pero
me lo impidió.
— No,
jamás digas quien soy —ordenó poniendo una falange sobre mi boca—, promételo.
— Pero...
— Te
llevo mil vidas, aún así me has sabido ver más allá de todos los ojos que me han
mirado en estos siglos, me has querido por mis defectos y defendido a pesar de que todos veían solo maldad —dijo
casi en un susurro—, llámame como quieras, pero mi nombre te pertenece.
Me quedé sin habla ante la contundencia y sobre todo la
veracidad de sus palabras, lo quise desde el primer día, lo quería y lo amaría
hasta el último hálito de mi existencia.
—Te lo prometo —afirmé trémulamente.
Asintió complacido soltándome y alejándose hacia aquella
neblina que lo había traído.
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(Imagen de la red) |
—Siempre estaré a tu lado mostrándote señales que te
inspiren, una palabra, una canción. Me colaré en tus sueños, murmuraré en tus oídos,
me escucharas en el viento, en el griterío, en el silencio…, guiaré tu pluma. No te prometo que todas las
historias sean bonitas o siquiera buenas. — mientras la niebla se lo tragaba le
oí decir— Pero, todas serán tuyas, nacidas del corazón.
Me sentí sola, desnuda y desamparada cuando desapareció
dejándome en la más absoluta soledad, aunque rápidamente percibí su esencia
rodeándome, dándome calor. Tal como me aseguró años atrás ahí sigue hoy,
junto
a mí.
Para algunos su musa es una criatura de alitas plateadas que
esparce polvo de hadas sobre ellos, para otros una diosa con túnica y peplo. A mí
en cambio me tocó una mezcla entre ángel caído y guerrero, todo romanticismo y
odio, ternura y terror, erotismo y castidad, pecado y virtud... Él es Mí Oscura
Inspiración.
©María Dolores Moreno
Herrera.
Hola, Mariola... Me ha encantado perderme contigo en ese mar tormentoso que esconde mil tesoros
ResponderEliminarCreo que tu musa me ha cautivado cuando he leído que emanaba amor, escondido bajo corazas de escarcha
Sí, creo que siempre estará a tu lado... y te felicito por ello
Besos
Gracias Mela, yo creo que se quedará conmigo le cuido y le adoro a partes iguales, tal como él hace conmigo.
EliminarUn beso
Uy mija la inspiración tiene muchas formas te mando un beso y te me cuidas mucho
ResponderEliminarCiertamente linda, aunque para mí desde que lo encontré solo tiene una.
EliminarBesos.
Tu muso es un buen mozo, fornido, sensual, fuerte e inspirador de fantasías oscuras y diletantes.
ResponderEliminarespero que la mía sea una escultural mujer que ponga a cien mi fantasía e inspire sentimientos y relatos con variada temática.
¡Muy bueno! rompiendo los moldes y las ideas preconcebidas de lo que debe ser una musa.
Besos amiga.
Jajaja, es que yo voy por libre la mayor parte del tiempo incluso con mi muso.
EliminarNo creo que tengas quejas de tu musa, al contrario afortunado eres que te leo.
Un besazo.
Elocuente visión de un ser tan especial que te conoce mejor que tú misma. Además de fiel también es sincero en cuanto a no prometerte algo imposible, aunque él se mantendrá de guardián absoluto de ese mundo insólito y mágico que supone la inspiración.
ResponderEliminarEstoy también convencida de que continuará a tu lado escuchando los latidos de tu corazón y guiando con mano firme tu pluma.
Original historia, amiga Mariola, llena de fascinación y todo un gran homenaje a tu muso.
Mil besos.
Eso es lo que me gusta de él, lo inesperado de sus actos y el no saber por donde saldrá aunque siempre, mejor o peor me muestra un camino.
EliminarEspero y deseo que siempre esté conmigo.
Me alegra mucho que te haya gustado y sobre todo muy agradecida por tus palabras.
Besos grandes.
A mi tu muso ya me gustaba (bien lo sabes y no sólo por tus fervientes defensas jajajaja), pero es que tras leer semejante descripción (que calores por cierto) me estoy pensando muy mucho en traicionarte y robármelo *risa perversa mientras me froto las manos*, pero no puedo hacerlo, ¡cachis! No sólo por la moralidad y porque te adoro, sino porque te pertenece.
ResponderEliminarFíjate que estupenda inspiración tuviste únicamente pensando en él. Menudas frases. Y si, lo escribiste tu... con la ayuda de tu muso susurrándote al oído.
Un beso grandote primi y otro para el oscuro guerrero ;-)
Jajaja siempre al lado del honor y la justicia ya me conoces jajaja. Si no quieres morir joven y bajo oscuros tormentos aparta las manos, los ojos y todo de él (llorando de la risa).
EliminarMe alegra que te haya gustado.
Un beso enorme para ti y ya le daré tus recuerdos si eso jajaja.
¡¡¡¡Ah, las musas!!!!
ResponderEliminarQué envidia me das, que imaginación y que manera de describir a quién te ayuda a inspirarte, dime bajito y a escondidas, sin que se entere nadie, como se encuentra una inspiración como la tuya, o parecida, aunque de vez en cuando, de un poco de miedo.
Como eres jajaja, pues lo encontré donde nadie quiso ver, dije mío y desde entonces ahí está.
EliminarY no da miedo para nada, solo es cuestión de como se vean las cosas.
Un besazo grande y gracias por estar ahí a pesar de tus temores.
Entre las musas bañadas en purpurina y alas transparentes y tu "muso", me quedo con tu muso sin dudar. Mucho más reales e interesantes se me antojan las historias que pueda inspirar. La verdad es que creo que yo también podría llegar a quererle, y eso es gracia a tu intensa descripción, Mariola.
ResponderEliminarUn relato original y lleno de fuerza. A ver si tu muso protagoniza más historias, creo que es un tipo que tiene mucho que contar :))
Muy bueno, me ha gustado mucho.
¡Un beso nocturno!
Muchas gracias Julia, lo cierto es que mi muso de purpurina poco, al contrario. No sé si podrías llegar a quererle se me antoja un tanto difícil jajaja, sé lo que digo.
EliminarY bueno algún papelito ha tenido ya, pero es algo tímido.
Me alegra que te haya gustado y gracias por pasar.
Besos.
Me gusta venir a tu sitio, entre otras cosas, para disfrutar de la originalidad de la composición de tus relatos. De este lo que me ha gustado mucho es la habilidad que has puesto para conservar la identidad de tu personaje casi hasta el final. La descripción inicial parece inducirnos hacia la posibilidad de un ser extraño, cercano al erotismo, en el diálogo central se acerca a lo maligno, y recién a lo último lo presentas como tu oscura inspiración. Lo he disfrutado mucho Mariola. Genial. Un saludo.
ResponderEliminarAriel
Muchas gracias Ariel, creo que has descrito perfectamente a mi muso, es todo eso que has dicho y bastante más.
EliminarMe alegra que hayas disfrutado el relato, eso es lo más importante y sabes que las puertas están siempre abiertas para cuando gustes pasar.
Un saludo.